miércoles, 5 de marzo de 2008

La simplicidad como virtud y como limitación


Como parte de la semana de la XO-1

A diferencia de la XO-1, he podido usar y ver usar la Classmate por bastante tiempo. Me gusta pero tiene limitaciones que la hacen particularmente complicada de juzgar. Si bien es un trabajo en progreso, y bien podría ser que próximas versiones solucionen algunos de los problemas que voy a detallar, igual mequeda la sensación que hay un bache de fondo que enfrentar antes de poder considerar que estas computadoras, y otras similares, son fundamentalmente beneficiosas para la educación.

La Classmate se parece más a una computadora desde la manera como se la abre. Un broche magnético se levanta y listo, la parte de arriba es la pantalla, la parte de abajo es el teclado y el grueso del fierro. Sobre el cuerpo de plástico, duro pero no tan duro ni ribeteado como el de la XO-1, hay una funda de plástico que sirve para proteger el cuerpo, para ofrecer un asa para su traslado, y asumo yo como una capa más de protección contra choques. La pantalla es más pequeña que la de la XO-1, pero es un LCD convencional que ofrece colores y resoluciones de computadora de "grandes", y que por lo tanto no se ve tan bien bajo la luz solar.

Es una computadora mucho menos protegida que la XO-1, pero mucho más que una laptop común. El cuerpo de plástico sobresale por los costados, creando una cobertura para los puertos y las ranuras de ventilación: esto revela una debilidad grande, que es tanto la vulnerabilidad al polvo y el agua que tiene por no ser hermética, y la relativa incomodidad que producen los puertos medio escondidos bajo las coberturas. El teclado tiene forma convencional, responde convencionalmente y aunque pequeño, es usable: un adulto con manos finas puede usar ágilmente esta computadora (no es mi caso) pero podría ser mejor teclas un par de milimetros más grandes, para hacerla ideal como una computadora de viaje, cosa que no creo que la XO-1 podría ser por sus limitaciones de forma.

Con un tamaño reducido, poco peso, diseño convencional aunque "achicado", corriendo Windows XP y con respuestas decentes, la Classmate es una computadora convencional en pequeña escala. Nada más. Se le puede poner Linux pero uno puede imaginarse a todos los hackers optando por una XO-1 para esa tarea. Ergo, llevar la Classmate a un colegio implica usarla como una computadora convencional, más encima considerando que Intel tiene una versión con Windows XP y Microsoft Office.

Aquí reside su virtud o su defecto, según el cristal con el que se mire, y sobre todo el acertijo para los que quieran pensar en incorporar computadoras a la educación escolar. La XO-1, para bien o para mal, es un paquete completo. Creo que el paquete es fallido y falaz; pero al menos es un paquete. La Classmate requiere mucho más trabajo de implementación porque sin este ejercicio, estamos ante la triste realidad de usar la computadora para crear técnicos en computación, en el mal sentido.

Me explico: una computadora solo sirve cuando uno tiene algo que hacer con ella; esta perogrullada es a veces ignorada y se asume que la computadora contiene virtudes inherentes que la harán funcionar maravillosamente, y que usarla, que dejar de ser un analfabeto digital para usar el término en boga, es imprescindible. Como no tenemos muy claro exactamente qué es el analfabetismo digital en la realidad laboral, educativa, social del Perú, terminamos asumiendo que la alfabetización no es más que aprender a "usar" la computadora, lo que produce clases de Windows y Office en las primarias de colegios privados de Lima. Nada más inútil que enseñar a usar paquetes...

Pero eso es lo que puede ocurrir con una Classmate. Sin el enorme esfuerzo de planificación, creación de contenidos y capacitación docente, de nada sirve tener una "mini-me" computacional como tampoco servía tener las computadoras de verdad que compró el programa Huascarán.

¿Existe una manera integrada, sistemática, de usar computadoras en la escuela, que no implique el fundamentalismo OLPC pero tampoco el laisser faire simplón y dañino de "enseñemos Office"? Creo que sí. Pero eso será en otro post...

Agradecimientos:
Isabel Lama, de Intel Perú, que me facilitó la Classmate.

2 comentarios:

javier dijo...

Por favor que ese otro post sobre la existencia de una manera integrada, sistemática, de usar computadoras en la escuela, que no implique el fundamentalismo OLPC pero tampoco el laisser faire simplón y dañino de "enseñemos Office"; caiga por estos días. ¿Dominguito a más tardar?

Eduardo Villanueva dijo...

Paciencia... es complejo y largo... y tomará la forma de un artículo antes que de un post simple. Más bien abril...