jueves, 11 de diciembre de 2008

Por qué sé que soy peruano

Complicado tema, este de la peruanidad, que lanzó el Presidente de la República con uno de sus comentarios tan logradamente fuera de lugar. A partir de ahí, ese demiurgo de la blogósfera que es Ocram lo convirtió en polémica, en la que terminé participando de costado.

Más allá de las gastadas bromas sobre los estabilizadores químicos del humor presidencial, la pregunta sobre la peruanidad que planteaba Ocram ha sido atacada desde dos frentes: la cuestión del racismo y de la otredad, y la cuestión de las categorías. En el primer caso, la pregunta es cuánto de lo que decimos refleja nuestro racismo y nuestro desconocimiento del otro; en el segundo caso, más bien estamos ante la categorización de lo predominante peruano, con la fotografía de Evo Morales como ejemplo de qué es el peruano(a) promedio, por su origen andino, frente a las demandas de reconocimiento del mestizaje, sea cual sea la definición que usemos de este.

Aparte de disfrutar de algunas respuestas del video, me quedó dando vueltas mis respuestas, especialmente las que no salieron gracias a la generosidad de los editores: cuando me preguntaron si podía calificar a Marco como peruano, mi respuesta, banal, fue "yo ya te conozco...". Pero en el fondo, sí puedo decir que Marco es peruano, por varias razones menores y quizá una mayor.

Las menores son las obvias: solo un extraterrestre se pararía con una cámara a hacerle preguntas sobre su nacionalidad a desconocidos en medio de un parque sin ser miembro de esa nacionalidad; el acento, la facha, la apariencia general me dice que el entrevistador es peruano, porque podría ser -digamos- guatemalteco pero no estaría hablando así, en medio de Lima. Más todavía, si le preocupa lo que dice el Presidente...

La de fondo: es imposible hacer esa pregunta sin conocer de antemano la respuesta. Claro, responderá cualquiera, Ocram es peruano, pero el cómo decirlo tal vez revele más de lo debido; es fácil reconocernos pero difícil explicarnos. "Este pata es peruano" es lógico cuando vemos el contexto, que va desde la apariencia "racial" o mejor dicho fenotípica, hasta las preguntas dichas con cierto acento. Responder "pareces peruano, pues" es una forma de decir "sé que eres peruano porque tiene la apariencia de serlo, pero no te voy a decir cholo/criollo/blanquiñoso/pituco/caviar etcétera (laaaargo) porque quedaría feo".

Lo que me lleva a enganchar con otra conversación reciente: cuando Martín Tanaka (más peruano que yo por sus antecesores) nos plantea que hay una forma "peruana" de tomar café, derivada del "bien despachado", nos dice que la peruanidad es reconocible en elementos más complejos que el color de la piel o el lugar donde nacimos, sino en una forma de vivir. Y nos lleva a Anderson, que finalmente nos dice que no somos más que lo que imaginamos juntos, aunque esa imaginación sea una creación de conveniencia de aquellos que dominan sobre los que son dominados.

¿Somos peruanos porque compartimos prejuicios, aunque nos afecten distinto? Tal vez esa sea la mejor manera de definirnos.

La otra aproximación es meramente existencial. Me voy a permitir una referencia precisa y quizá no muy conocida por varios de los veintitantos que leen estas líneas: en Ratatouille, esa maravilla de Pixar, uno de los momentos más maravillosos ocurre cuando el pedante, insufrible y racional crítico de comida, Anton Ego, recibe como manifestación perfecta de la sazón de la rata cocinera un plato sencillo, casi banal: el epónimo ratatouille. El flashback es hermoso: Ego retrocede a su niñez, cuando llega a casa, triste por algo desconocido, y su mamá le da un plato de, precisamente, ratatouille. Las sutilezas, las estiradas precisiones del crítico despreciativo se deshacen ante una apelación a las emociones más primarias, más fundacionales. La comida regresa a su estado primitivo: comfort, inocencia, el placer de saberse querido.

Creo que ahí está el ser lo que uno sea: eso sin lo cual no somos nada, porque está en nuestra base. El Frío Rico de los seis años, el partido de fulbito con tus patas, la primera vez que cantaste el himno sin saber lo que decías en el colegio, también el primer insulto que recibiste o diste por tu color de piel, por tu apellido, por tus costumbres. Ese tejido primordial que no desaparece sin importar por donde vayas y qué hagas, eso te define. Para nosotros, nos hace peruanos.

Entonces, me defino peruano no solo, quizá incluso a pesar de lo obvio: soy peruano porque nací aquí, crecí aquí, tengo a mis muertos aquí, tengo a mi familia aquí, vivo aquí, trabajo aquí y por lo menos en espíritu, moriré aquí. Tengo DNI y pasaporte peruano, con lo maravilloso que resulta eso cuando uno viaja. Puedo no ser identificado como peruano en otros lados, puedo ser confundido con gente de otros continentes, pero me sé peruano porque a donde voy cargo lo banal/legal pero también el nous y el pathos de ser quién soy. Puedo renegar del miserabilismo, del cinismo, de la interpretación sesgada de nuestros falsos triunfos y nuestras derrotas exageradas, pero me definen y me arrastran a identificarme. Puedo valorar el mundo, pero igual tomo Inca Kola cuando regreso y pienso en el arroz con pollo cuando pruebo un riz au poulet y en el tallarín saltado cuando como un penne all'arrabiata. Sonrio cuando vuelvo a ver a Cassareto dando su saltito ridículo y me entristece cuando me recuerdan algún 6-0 u otro. No creo ni en nuestras risueñas playas ni en el puente o la alameda, pero esperan que las cante, y las canto. Me sé los catorce incas de paporreta, comme il faut (y me sé huachafo por ponerlo en francés). Quisiera que nuestros policías fueran ingleses, o nuestros alcaldes suizos, o nuestros políticos otros, sea el que sea el otro, pero me resigno a que sean quienes son. Llego a la hora, pero me siento culpable y comprensivo. Preferiría que todo sea distinto, pero entiendo y acepto que es como es, por más que igual quiera que todo cambie.

Igual que ustedes, cobrizos, amarillos, negros, blancos o a rayas, soy peruano, pe.
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13 comentarios:

Kinua dijo...

Pasu. Salud!

esto parece post de 28. :)

Eduardo Villanueva dijo...

< modo fiestas patrias >
La patria no tiene fecha ni lugar, la patria vive en nosotros...
< / modo fiestas patrias >

Geo_lucho dijo...

Buen post!!! y tienesmucha razon uno es peruano, por lo que uno siente y vive en este pais al margen de los colores que tengamos; y a las cada vez mas desacertados y alucinantes monologos de nuestro equino presidente.
Sds
Lukysh

Amazilia Alba dijo...

Bueno, el tema va para mucho
1. "por su origen andino, frente a las demandas de reconocimiento del mestizaje", lo andino tambien es mestizo, aunque de forma diferente que el mestizo limeno
2. Entonces te sientes peruano por las experiencias compartidas?. Luego que tienes en comun con un cazador ashaninka, un comunero cañari, un balsero de Tambo,un contrabandista juliaqueño, etc. Como se puede decidir cuales caracteristicas compartidas son las que definen la peruanidad, las de Lima? las mas prestigiosas? las mas occidentalizadas?
3. Cual es tu ascendiente si se puede saber?
Saludos

Eduardo Villanueva dijo...

A.A.:

Lo andino es mestizo, sin duda, y es por eso que acoto que no me atormenta, en este contexto, la definición de mestizaje. La que planteas es distinta a aquella más bien paternalista de un Víctor Andres Belaúnde, digamos. Ciertamente, no creo que tenga que ver con lo racial / fenotípico.

Quiero aclarar algo más: las experiencias compartidas me definen a mí como peruano pero no definen exactamente igual a todos como peruanos. Este post es sobre mi relación con la peruanidad, no sobre la relación de todos aquellos que viven en el territorio que llamamos Perú y que comparten el estatus jurídico de ciudadanos peruanos. Son cosas distintas. Incluso en el marco de las experiencias compartidas, no son de todos: son mías pero las reconozco en otros, de tal manera que incluso, aunque mi vida sea radicalmente distinta a la un balsero de Tambo, un cazador ashaninka, un comunero cañari, y añadiría un campesino de Pozuzo, un taxista trujillano o un pituco de Asia, igual compartimos variedad de experiencias, que incluyen las consecuencias cotidianas de la legalidad y la percepción, falaz o no, que lo que pasa aquí nos afecta a todos, a pesar que nos afecta distinto a cada uno.

Soy descendiente de cajamarquinos y trujillanos, de evidente origen andaluz, pero mi madre es chilena; tengo relativamente cercana ascendencia palestina. Culturalmente soy completamente limeño de clase media, intelectual y snob. Jamás me han identificado como peruano fuera del Perú, incluso en lugares cercanos como Chile o Argentina, al menos hasta que comienzo a hablar.

Martín dijo...

No me aguanto las ganas de comentar a Amaziia:

"Entonces te sientes peruano por las experiencias compartidas? Luego que tienes en comun con un cazador ashaninka, un comunero cañari, un balsero de Tambo,un contrabandista juliaqueño, etc. Como se puede decidir cuales caracteristicas compartidas son las que definen la peruanidad, las de Lima? las mas prestigiosas? las mas occidentalizadas?"

Yo abordaría la respuesta a esas preguntas de esta manera: todos sufrimos las consecuencias del gobierno de García; y de Toledo; y de Fujimori, etc. Esas experiencias son de los peruanos, de nadie más, e impactan, aunque de manera diferenciada por supuesto, a todos.

¿Qué características compartidas son las que definen la peruanidad? La respuesta a esa pregunta está en el poder, en la política. Así de simple. Evidentemente, hay culturas y modelos hegemónicos, y otros subordinados, y en medio de todo hay pugnas, conflictos, etc.

Saludos.

Eduardo Villanueva dijo...

Martín, tu punto de vista, con el claro sesgo de científico político, es válido y útil. Se lo puede complementar con otros elementos, que incluyen el marco económico y sus consecuencias prácticas, no solo porque usamos el sol, sino porque desarrollamos actitudes frente al dinero, un sentido común si se quiere, que nos afecta a todos o al menos a buena parte de todos los peruanos, incluso si no lo compartimos.

El punto de fondo sigue siendo el mismo: las experiencias no tienen que ser iguales para afectarnos o para que las percibamos como que nos afectan.

(¿y lo comentas a él y no a mí? Habrase visto...)

Amazilia Alba dijo...

A ella!! no es evidente que mi nombre es de mujer??...habrase visto.
O sea lo que nos hace peruanos son las desgracias compartidas?. la historia politica y economica reciente? y donde queda esa busqueda de la identidad comun? es necesaria?
En estos debates sobre la identidad nacional, se tiende a invisibilizar o no reconocer otras formas de ser peruano.

Eduardo Villanueva dijo...

Amazilia: no, no es evidente... No conocía tu nombre y asumí que era más un seudónimo que tal.

Soy yo el que dijo lo de las desgracias compartidas, que de alguna manera recoge Martín. Es parte de esta idea de estar bajo un conjunto de esferas.

Y no creo que estemos invisibilizando a nadie. Una noción de identidad que incluya todas las posibles experiencias es improbable en países diversos, fragmentados y con historias de discriminación tan grandes como el Perú. Es más, ni siquiera creo que haya alguien activamente buscando una identidad peruana común. Lo peruano es, creo, una meta-condición, creada a partir de la coincidencia en aparatos institucionales creadores de comunidad imaginada, pasando por experiencias compartidas pero no vividas igual, y finalmente, realidades cotidianas, que van de lo institucional a lo comunitario, donde los grandes marcos de la experiencia común matizan y definen las posibilidades de la experiencia individual.

Esto deja muchísimo espacio para una inmensa variedad de experiencias de ser peruano. No pretendo conocerlas todas, pero creo que sí puedo reconocerlas (al verlas). De ahí a una identidad colectiva, ni siquiera creo que hay una conexión necesaria.

Saludos,

javier torres seoane dijo...

Hola

Bueno luego de largos años recorriendo el Perú debo decirte que he visto la bandera peruana en cuanto rincón de la "patria" he visitado, y como bien sabes he estado bien arriba y bien adentro. La misma que nos acompaña en los partidos de las eliminatorias (en las que siempre nos eliminan, salvo cuando eramos niños), pero la misma que preside cuanta marcha o bloqueo de carreteras se haga, y también acompaña las innumerables fiestas y procesiones...como dice el Carnaval Andahuaylino "Banderita, Banderita, Bandera Peruanita/ que bonito bailaremos en los Carnavales".

Javier

Amazilia Alba dijo...

OK, es raro (aunque yo conocí a un dominicano Amazilio) pero mi nombre termina en a...ventajas de tener mamá ornitóloga. Ja,ja,ja.
Eso de la banderas es muy cierto tengo que hacer un post sobre ello, tengo unas fotos chulisimas del Llama purichiq con las llamitas cargando sus banderas. Yo no tengo dudas de que los campesinos o indígenas se sientan peruanos, aparte de sus otras identidades, lo que si me parece es que mucha gente urbana sobretodo limeños no los considera peruanos, solo hay que acordarse de esas propagandas sobre niños huancavelicanos “Recuerda ellos también son peruanos...” o algo así, o cuando van a describir alguna costumbre suya de frente se mandan “En el Perú...”. Creo que nosotros “los provincianos” estamos más prestos a reconocer que hay multiples realidades en cambio en Lima se maneja un discurso más homogenizador, por eso la desconfianza a movimientos indigenistas y el poco apoyo a programas bilingues o interculturales a nivel de política estatal.
No tienes que tomarlo personal, yo solo uso tu texto para reflexionar sobre cosas que me interesan.
Y finalmente una pregunta geeky como hago para que los enlaces entre blogger y wordpress se hagan automaticos? Creo que se llaman trackbacks?, pues te enlacé y no aparece, aqui el link a mi blog más temático http://amazilia.wordpress.com/2008/12/13/raza-etnicidad-y-nacion/
Felices fiestas!!

Eduardo Villanueva dijo...

Javier, gracias por el comentario. Viniendo de una persona que como tú, ha tenido el placer de conocer el país como pocos (casi a nivel belaundiano...) el comentario de la bandera es más que válido. La perspectiva de pertenencia me parece fundamental: desde experiencias distintas, nos sabemos parte de algo que no necesariamente nos garantiza felicidad.

Eduardo Villanueva dijo...

Amazilia

(lo de la ornitología me ha dejado desconcertado... a buscar en wikipedia luego).

Creo que tu preocupación por la exclusión que ejercemos, querámoslo o no, en nuestros actos cotidianos, es necesaria y valiosa. Pero me parece que no contradice el argumento central, que finalmente tiene que ver con el porqué nos sentimos peruanos, no sobre porqué consideramos a tal o cual como peruano. Sin duda, el esfuerzo de decirle a los demás "oye, ese de allá también es peruano" es reflejo de las taras que heredamos y no enfrentamos, que se expresan en forma extrema en el desprecio por los muertos en la sierra durante el conflicto con los subversivos.

No estoy tan seguro, aunque reconozco ignorancia sobre la situación "en el campo" sobre la vocación de diversidad en Lima y fuera de ella. Sí creo que mientras más arriba en la escala socioeconómica se avanza, hay más ignorancia sobre la diversidad del país, que se traduce en desprecio. Tampoco me gusta, y me opongo, a cualquier purismo que asuma que el Perú tiene "dueños legítimos", sin reconocer que incluso aquellos a los que podemos llamar opresores tienen derecho a reclamarse peruanos.

No lo tomo personal a la mala: lo tomo personal porque es un raye personal. Tus comentarios son más que bienvenidos, y prometo pronta respuesta, en tu blog, sobre los trackbacks entre servidores distintos de blogs.