sábado, 3 de mayo de 2008

Microsoft ya no quiere a Yahoo

Finalmente, quedó claro que por más que Microsoft quisiera convencer a Yahoo! de lo contrario, la gente de Jerry Yang jamás aceptó la idea de ser tragados por el monstruo de Redmond. Así que chau, ya no lo intentarán más.

La pregunta obvia: ¿qué hará Microsoft para desarrollar sus productos en el mercado de Internet? De Yahoo! no creo que quede mucho por esperar, es una compañía de segundo nivel sin demasiada energía ni ideas originales. Que casarse con Microsoft era una mala idea, no me cabe duda; pero de ahí a creer que tienen mucho futuro, tampoco.

miércoles, 30 de abril de 2008

Ideas para el sr. Castañeda

Tengo la suerte de no tener que atravesar Lima todos los días, pero igual, el solo cruzar La Marina o salir para cosas puntuales hace más que evidente el estado completamente descontrolado del caos que es el tránsito. Un regalo más del sr. Alcalde, quien no contento con abandonar la seguridad ciudadana, ignorar el transporte público y bastardear parques, ahora pone cara de yo-no-fui y trata de hacerse el loco sobre su responsabilidad en el caos. Como ya lo he dicho, no creo que sea alguien capaz de hacer nada interesante, creativo u original.

Pero como hay que ser buenos ciudadanos, alabar las obras y no hacer olas, propongo las siguientes ideas para que alguien se las sople en el oído. Convencido estoy que no les va a hacer caso, pero igual. Hay que colaborar.
  • Agradézcanos: Personalmente, o a través de un segundón, póngase en las esquinas y personalice ese "gracias por dejarnos trabajar". Encima puede explicar cuál es su plan para hacer algo con la ciudad aparte de construir obras.
  • Ilusiónenos: Diganos que vamos a ganar un premio, que con el tiempo ahorrado cuando todo termine podremos estar menos en el auto y más haciendo lo que queremos. Diga que las vistas de la ciudad desde las alturas de los nuevos bypasses serán maravillosas; que ninguna otra ciudad de América Latina tiene los bypasses que vamos a tener.
  • Sea creativo: Rebautice las obras: en vez del Corredor Segregado de Alta Capacidad, póngale "La Ruta Mística al Sur"; en vez del óvalo Habich, llámelo "El bypass mágico del norte". Un toque Disney, tan útil en el Parque de la Reserva, podría ser una alternativa interesante.
  • Asústenos: "ustedes creen que esto es caos, pero cuando se comience a construir el triple bypass de Javier Prado y Arenales, o el intercambio subterráneo de Cuba con la Arequipa, o la autopista al Cono Este que requiere demoler un par de cerros, hay va a haber caos... "
  • Coordine: ¿qué tal evitar el roche de planear desvíos en calles que están en obras? No debería ser tan difícil.
  • Asústenos con una variante del anterior, pero monetaria: "estamos planeando hacer las obras en la mitad del tiempo, pero vamos a tener que cobrar peaje en cada bypass..."
  • Echele la culpa a otros: "no nos dieron la plata a tiempo, y somos muy educados para andar pidiendo"; "nadie nos aviso lo de las cumbres"; "el ministro XXX (de Toledo, por supuesto) nos dijo que había una estación bajo en el Paseo de la República República y que solo había que desenterrarla".
  • Presente su estrategia de cooperación: "en realidad, las obras se están haciendo recién ahora para que cuando lleguen los europeos en dos semanas, les de tanta pena que nos regalen plata; si nos va bien ahora, esperen a ver cómo vamos a dejar la ciudad para APEC: nos van a querer adoptar..."
  • Haga algo de verdad: ¿qué tal? Por ejemplo, prohiba la circulación de vehículos pesados entre las 7.00 y las 9.30 y entre las 5.00 y las 8.00; no hay nada más agradable cuando se va por la Javier Prado que ganarle un semáforo a un camión con acoplado. O tal vez podría prohibir obras que tomen las pistas de avenidas secundarias como la San Felipe o la Bolívar en horas punta.
En fin...

martes, 29 de abril de 2008

Tres libros tres

Valen la pena aunque no dejan de tener aspectos discutibles

En el tema de derechos de autor, el Grupo Copia Sur, se plantea las siguientes preguntas: "¿Cuáles son los problemas que las leyes restrictivas ocasionan a los bibliotecarios, maestros y estudiantes del Sur global? ¿Quién se beneficia de la privatización de la cultura? ¿Acaso el Sur global, en donde habita más de dos terceras partes de la población mundial, se beneficia económicamente de la constante expansión del sistema internacional de copyright? " La respuesta está en el Dossier Copia Sur, que muestra posiciones bien sustentadas aunque el baño ideológico que los seguidores de Hugo Chávez le ponen a veces resulta molesto. Igual, un buen aporte.

Encuentro en Razón y Palabra el informe eLAC 2007 Industria de contenidos en América Latina, que parece ser una buena guía introductoria a la situación de los medios masivos y nuevos en la región. A primera vista, algunas premisas de investigación no me convence pero el levantamiento de datos solo ya es útil.

Finalmente, en DIRSI aparece el informe sobre telefonía móvil, marginalidad y criminalidad en Lima de Jaris Mujica. Interesante, innovadora. Lástima que el sitio de DIRSI no sea particularmente ágil, porque cuesta trabajo llegar al documento.

sábado, 26 de abril de 2008

Software libre: de lo práctico a lo epistemológico

He visto en el Comercio que hoy sábado se inicia el Festival Latinoamericano de software libre, con muchas e interesantes actividades a lo largo del Perú. Iniciativa oportuna, conveniente y sobre todo saludable, puesto que el concepto mismo y las aplicaciones del software libre son todavía patrimonio de pocos.

Entonces, me tomaré la libertad de escribir algo sobre el tema. Primero que nada, ordenando la discusión, porque todavía hay mucha mezcla de ideas y conceptos cuando se habla de software libre. El FLOSS, o Free, Libre, Open Source Software, es una categoría específica: software que no es que sea gratis, sino que está libre, es decir no se le asigna valor monetario específico por lo que no podría entregarse gratis, dado que esto supone que alguien ha decidido no cobrar; más bien, no se puede cobrar porque no tiene valor monetario. Además, es de libre modificación porque el código mismo está a disposición del usuario para ser alterado como lo prefiera.

Obviamente, no se trata de categorías que impliquen unas a otras: un programa puede ser de código abierto pero no ser de libre distribución, por lo que un usuario podría modificarlo pero no facilitar dichas modificaciones a un tercero. Etcétera. Realmente se pone denso y si quieren adentrarse en la cuestión más existencial del FLOSS, pueden ir aquí, aquí, aquí y también aquí. Consideren que es un debate complejo y que por lo tanto, otras opiniones pueden sonar distintas, y por ello, YMMV.

Lo que me interesa más es la lógica tras el software: finalmente, la razón por la que uno usa un programa determinado, desde un sistema operativo hasta un paquete de edición de video, es para hacer algo con él. La información que uno dispone, el hardware al que se tiene acceso, y los intereses concretos que uno tiene, deberían ser los elementos fundamentales para escoger un paquete frente al otro. En un mundo ideal, claro está.

La cosa es que el hardware cuesta y que el software, pues también aunque a veces no lo parezca. Muchos compran la computadora y la "consiguen" con esos maravillosos DVD de 15 soles que traen todo lo que uno puede soñar. Para empresas y organizaciones bajo la égida de la SUNAT y el Indecopi, no queda más que pensar cuánto vale la pena gastar para lograr cierto nivel de productividad.

Aquí es donde el primer aspecto del software libre se vuelve relevante: es práctico usarlo en ciertas circunstancias para bajar costos. Mientras más genérico es el uso, más práctico: un navegador, por ejemplo, es perfecto ejemplo, puesto que mal que bien todos hacen lo básico bien y solo algunas funciones relativamente esotéricas son implementadas de distintas maneras. El éxito de Firefox, que más allá de ser libre o no, es un fantástico navegador, sirve como prueba. El Firefox funciona porque hace muy bien lo que mucha gente necesita, y además deja margen para que los usuarios más especializados cuenten con herramientas para adaptar el software lo suficiente como para que haga lo que se quiere.

Pero este punto nos ofrece una frontera compleja, entre el uso genérico y el especializado. Un usuario más o menos sofisticado que quiere, por ejemplo, copiar al disco duro videos de YouTube, puede hacerlo con una extensión para Firefox y ser feliz. Un usuario menos sofisticado necesita ayuda; muchos de estos usuarios nunca llegarán a moverse solos como especialistas, con lo que dependerán de alguien. Compliquemos el modelo y pensemos en usuarios por centenas o miles, y en aplicaciones más orientadas a la productividad, y el ahorro de costos del software libre tiene que estimarse con más finura. Las razones prácticas para el software libre son entonces las mismas del software comercial: cuál provee mejores soluciones a menores costos.

Pero al otro extremo de la discusión, están los activistas del software libre. No voy a entrar a calificar sus razones, sino a describir sus actitudes. Para ellos, el FLOSS ofrece la mejor manera de participar en un constante ejercicio de interpretación del mundo. Colectivamente, se aproximan a los problemas y colectivamente los solucionan, con el disfrute asociado a este logro como principal objetivo del proceso. No buscan ser dueños del mundo sino sus demiurgos.

Obviamente, no todos los son: hay algunos en la cumbre de la pirámide que son efectivamente demiurgos, y otros que son cheerleaders. Obviamente, el demiurgo ve el mundo como tal, y convoca a los demás a compartir su visión. Forzando la metáfora hasta el máximo: son gnósticos prometeicos. Nos liberan a través de su interpretación creativa del mundo. Su mandato moral, su imperativo hacker, es liberarnos no solo del monopolio de Microsoft, sino de la idea que debemos depender de otros para conocer el mundo, y que es necesario dividirnos entre los que hacemos y los que usamos; es posible ser un poco de cada cosa y por lo tanto, participar entre todos de la creatividad humana. De esta manera, nadie es dueño del conocimiento, sino que todos somos partícipes de un pedacito de él, haciéndolo libre.

Por esta particular entrada epistemológica, los hackers del FLOSS son tan virulentamente activistas. Buscan convencernos a través de sus acciones y sus palabras que el cambio es necesario y que está al alcance de la mano, si solo aceptamos dejarnos llevar. Por eso subieron con tanto entusiasmo al proyecto OLPC: los hackers vieron en la XO-1 el camino para llevar su visión al mundo entero: ¡cómo negarse a ofrecerle una ruta hacia el nirvana informático a todos los niños del mundo! Por eso las recientes palabras de Negroponte son tan dolorosas.

Entonces, tenemos dos miradas sino conflictivas, sí poco complementarias. Las razones prácticas para usar software libre no alcanzan a justificar, ante los ojos del hacker, la carencia epistémica. El deber del hacker es no solo convencerte de usar software libre, sino entender por qué es mejor. Para el práctico, la elección es racional en una escala menuda. Para el hacker, no hay elección, salvo que los procesos mentales sean falaces o que estemos sometidos a la fuerza monetaria de un tercero.

viernes, 25 de abril de 2008

Aprodeh: un error táctico, estratégico y conceptual

La decisión de Aprodeh de participar en el debate promovido por el Estado Peruano sobre el estatus terrorista del MRTA ha sido un error enorme. El daño para la causa de los derechos humanos es colosal y las consecuencias pueden ser importantes. Basta ver a Giampietri o a Raffo para notar cuánta munición se les ha dado.

Tácticamente, en medio del juicio del Fujimori, cuando hay causas sobre libertad de expresión que amerita la atención de la comunidad de derechos humanos, es una gran metida de pata desviar la atención pública por una simpleza que realmente no resulta relevante. El MRTA podrá no existir, pero cualquiera que reinvindique su nombre está reinvincando todo lo demás: no merece pues más protección que la defensa de su derecho a ser necio, pero negar la naturaleza terrorista de la organización es ridículo.

Estratégicamente, el esfuerzo por dejar claro que la defensa de los derechos humanos es un ejercicio democrático y no un mascarón de proa o un caballo de Troya de los terroristas, requiere claridad en las causas que se defienden. Hay muy poca distancia entre el argumento "el MRTA está desactivado" del pedido de amnistía para Polay o su defensa con el argumento de "lucharon por el pueblo pero estaban equivocados". Es un paso más en la vocación de capilla de la comunidad de derechos humanos, a contracorriente de los llamados a ser inclusivos y a buscar ampliar la base de la argumentación, en vez de cerrarla cada vez más en una serie de especialistas, para no usar términos más religiosos.

Además, el argumento de Aprodeh que "el peligro de sobredimensionar a dicha organización es que se utilice esto para pretender justificar la política represiva y las detenciones injustas como ha sucedido en el caso de las siete personas que participaron en un evento público en Ecuador y el hostigamiento contra de 35 defensores del medio ambiente" suena correcto pero es al mismo desviar la discusión. La carga probatoria demanda demostrar que el implicado es parte y ha coordinado con el MRTA sus acciones, y si algún tarado comienza a decir que "representa a los presos del MRTA" hay que defender su derecho a ser tarado, pero no por ello el MRTA debe ser saneado, ante la opinión pública internacional.

Conceptualmente, Aprodeh ha decidido que las listas de organizaciones terroristas deben servir como presentación de organizaciones, y no como condena de métodos y causas. El MRTA ya no existe, ergo no debe estar en la lista. En mi opinión, la cosa va a la inversa: el MRTA actuó como actuó, ergo no hay forma de sacarlo de la lista. Esta debe incluir a las organizaciones que estén actuando pero también a las que hayan actuado para impedir que alguien pueda reinvindicarse miembro de una organización "reformada". El MRTA no es el M-19 de Colombia, que acordó incorporarse a la vida democrática y organizadamente dejó sus armas: el MRTA fue destruido peleando. Si algún emerretista hubiese quedado libre, estaría aliándose con las FARC y planteando la unión de los revolucionarios latinoamericanos.

Lamentablemente, hemos retrocedido varios años. La ingenuidad purista del que vive ensimismado en una problemática y solo una, quiero creer, tiene la culpa. Pero igual, perdemos todos.

Enlaces:

jueves, 24 de abril de 2008

La ciudad en la bahía


Cuestas, colinas, cerros... varias formas de llamar a la característica geográfica predominante de San Francisco. En la punta misma de la península que corona California central, con el Océano Pacífico a un lado y la bahía de San Francisco al otro, esta ciudad tiene personalidad, tiene color, tiene encanto y sobre todo, tiene colinas.

Que quede claro: es una maravilla de ciudad. No es tan pequeña como se podría pensar, pero es una ciudad compacta, claramente urbana, similar a Manhattan en su escala. Como Nueva York, es obviamente una ciudad de comercio, creada para hacer plata por encima de todo, como su plaza principal, Union Square, lo demuestra: rodeada de tiendas y hoteles, es un emporio comercial. Su fama de tolerancia y diversidad es reciente y tiene más que ver con las realidades del comercio que con alguna especial tendencia ilustrada de sus habitantes, aunque es evidente incluso en sus calles.

San Francisco es una ciudad fotogénica como pocas. Sin monumentos hechos por el hombre particularmente llamativos, salvo por el puente Golden Gate y la prisión de Alcatraz que no están realmente en la ciudad, su belleza reside en la manera como se la ha construido en una geografía más que difícil, fastidiosa. Sus cuestas son intimidantes pero manejables de varias maneras, incluyendo autos; la ventaja es que le dan una personalidad única. A pesar de su historia de terremotos, incluyendo la devastación de 1906, tiene arquitectura impresionante, incluyendo la impactante Aguja de Transamerica y varios edificios que en el conjunto, parecen inverosímiles: ¿cómo atreverse a vivir o trabajar en esas alturas si en cualquier momento el zamacón será terrible?

Quizá por eso es una ciudad tan íntima. Me explico: frente a metrópolis intimidantes como Nueva York, como Londres, como Hong Kong, San Francisco aparenta ser más un gran barrio, una colección de rincones manejables una vez que las elevaciones pasan a segundo plano. Sin grandes avenidas como París, sin las aglomeraciones inmensas de la gran manzana, con algo del relajo ontológico de Amsterdam, San Francisco da la impresión de estar a la mano, de ser fácil de entender y de vivir. Su fragilidad no solo telúrica, sino también humana, termina por darle algo de simplicidad. Mucho se ha escrito sobre la ineficiencia de su transporte público, de lo difícil que es darle espacio a todos los grupos que quieren opinar en la gestión edil. Igual, no es tan grave. San Francisco, cuyo pasado hispánico solo aparece en el nombre gracias a los terremotos, logra hacerse querer con más rapidez que otras grandes ciudades.

Claro, ayuda que sea el centro de un mundillo con personalidad, antes que el pivote de miles de barrios. Mientras que Nueva York es mucho más que Manhattan, o que Londres resulta interminable en sus barrios étnicos y sus áreas sin gracia, San Francisco vive un tanto medrando de la compañía que le da personalidad pero que no se le superpone: desde el cercano valle del Silicio al sur hasta la "República Popular de Berkeley", cruzando la bahía; desde la insípida crudeza urbana de Oakland hasta el encanto portuario de Sausalito, San Francisco aprovecha que está al medio de todo sin ser ella misma todo. Uno puede estar en ella sin tener que ir a los demás sitios, y su personalidad disfruta la cercanía de la variedad sin contaminarse.

Dejando de lado las atracciones estándar de Alcatraz o del simpático Fisherman's Wharf, lo más simpático en la ciudad es simplemente caminarla. Desde el barrio chino hasta las calles de Haight Ashbury, o en los alrededores de Union Square, San Francisco muestra su carácter cuando se la escucha, se la mira y se la huele: a fin de cuentas una gran ciudad, no es limpia y aséptica como el resto del área, ni tampoco la pobreza y miseria, los vicios aparentes y las mezclas de costumbres y estilos de vida molestan más allá de lo inmediato. Salvo para el turista Disney-style, San Francisco es una experiencia orgánica, una gran ciudad mundial con el necesario cambalache que acompaña la inmigración del mundo entero y la globalización humana.

No habrá que llevar flores en el pelo, pero igual, la ciudad en la bahía, ahí donde Tony dejó su corazón, es una bella y no muy tosca perla en el collar de maravillas de California.

miércoles, 23 de abril de 2008

Dos visiones, una computadora: el conflicto en OLPC

Alt1040 (leído gracias a Ocram) mencionaba el problema del teclado de la XO-1, presente en muchas computadoras del programa G1G1. No hay información sobre si este problema ocurre con las computadoras ya entregadas al ministerio de educación, pero imagino que no hay mucho interés en andar discutiendo este asunto.

En realidad, el teclado es el menor de los problemas para OLPC, porque tiene solución, siempre y cuando haya OLPC para solucionarlo. La crisis que vive la organización en cambio, puede terminar por matarla. Desde el año pasado varios de los técnicos se han ido alejando, sea en relativos buenos términos (Mary Lou Jepsen) hasta lo que parece una diferencia de opiniones esencial, como ha pasado con Walter Bender. Hay que recordar que Bender ha sido la cara de OLPC en el terreno: mientras Negroponte venía a Lima para shows mediáticos, Bender iba a colegios, hablaba con desarrolladores y "se ensuciaba las manos", si me permiten la metáfora.

Nada raro: Negroponte es un futurologo y un cheerleader, no un tecnólogo. Bender es un especialista en tecnología que además tiene convicciones bien claras sobre la utilidad de las computadoras bajo un modelo de construccionismo individual.

Ahora Bender se ha ido: todo indica que el conflicto yace en visiones opuestas de para dónde ir ahora, cuando OLPC ha visto que no logra cumplir con sus objetivos.

Siempre se ha dicho que OLPC es un proyecto educacional. La manifestación concreta de este proyecto es, según muy recientes declaraciones de Negroponte, "llevar computadoras portátiles para el aprendizaje a los niños en los lugares más pobres y remotos del mundo". Para otros, como Bender, según sus declaraciones tras su renuncia a OLPC, el propósito es distinto: "construir una comunidad de desarrolladores, educadores y estudiantes dedicados a promover la calidad de software libre y de código abierto para el aprendizaje, así como compartir aproximaciones pedagógicas en estas comunidades mediante la adopción del espíritu y la metodología del movimiento de código abierto".

Más claro, ni el agua límpida que baja de los Andes. Bender quiere seguir desarrollando Sugar, el sistema / interfaz actual de la XO-1, para que sean una herramienta pedagógica. Negroponte quiere vender computadoras. Más todavía: si es necesario poner Windows XP como sistema operativo en las XO-1, con Sugar como interfaz corriendo encima del XP, pues habrá que hacerlo. Lo importante es que hayan computadoras por el mundo.

Aquí es donde viene lo bueno: los promotores más empecinados de la XO-1 han sido los creyentes en el software libre. Para la gran mayoría de ellos, convertir a la XO-1 en una más de las muchas computadoras baratas y simples que pueden correr XP es simplemente una aberración. Wayan Vota, por ejemplo, ha dicho que si ese el camino, su excelente sitio sobre OLPC, www.olpcnews.com, no merece el tiempo que le ha dedicado y mejor lo entregará a la comunidad de desarrolladores de Sugar.

Este es un conflicto potencialmente fatal. ¿Cómo nos afectaría? Buena pregunta. Sin gente como Bender, el avance de OLPC va a quedar tronchado; si las XO-1 comienzan a tener XP, en un montón de casos, el énfasis va a ser usarlas para producir "monstruos de la computación" antes que para una transformación de la educación.

Mi opinión sobre OLPC sigue siendo la misma. Es un error. Pero cómo quedará la cosa cuando el sistema de soporte mismo de la idea, la fundación OLPC, se haya transformado completamente en una operación pragmática dedicada a vender computadoras, es un tema para debate considerando la inversión prevista y el enorme esfuerzo que ha implicado. Sería saludable escuchar la opinión de los promotores oficiales en el Perú.