viernes, 3 de octubre de 2008

El complejo tejido del cable

En el Perú hay 267 empresas que ofrecen el servicio de televisión de pago, genéricamente llamado cable. Pero para el grueso de los usuarios, especialmente en Lima, cable es y ha sido Cable Mágico.

La estrategia de Cable Mágico, desde su expansión hacia 1995 hasta hace un año, puede resumirse como descreme: los productos más atractivos para los consumidores de mayores ingresos, eran sacados de la señal abierta y reservados para este proveedor. Con esto se sacó de encima a la escasa competición en televisión de pago (el difunto Telecable) y aprovechó que la señal abierta pasaba por un pésimo momento. ¿Resultado? cierta inevitabilidad, puesto que si alguien quería ver fútbol interesante, programas o películas interesantes, e incluso noticias medianamente imparciales, solo quedaba el cable y solo existía un operador significativo.

Esto ha comenzado a cambiar con la llegada de DirecTV, que ofrece un producto interesante pero con el defecto de ser de origen internacional, con poco contenido local. Claramente dirigido a descremar al descremador, incluye la obligatoriedad de contar con decodificadores para poder recibir la señal, además del platito satélite. Los decodificadores pueden ser aparatos interesantes, ofreciendo entre otras cosas más flexibilidad, y la oportunidad de acceder a contenidos altamente especializados, como las transmisiones simultáneas de un montón de eventos deportivos complejos (como transmitir todos los partidos del Abierto de Tenis de EEUU, fantástico si tienen el tiempo y el interés).

Ahora, Cable Mágico comienza a cambiar su estrategia para parecerse más a DirecTV. Los clientes con más recursos podrán verse amarrados a los decodificadores de Cable Mágico, y se les ofrecerá más programas y más contenidos, no necesariamente relevantes a sus intereses. La situación será más confusa, y la diferencia entre uno y otro, más complicada de analizar (y estoy ignorando los canales de audio porque nadie se suscribe a televisión de pago con radio como principal elemento de juicio).

Lo más parecido a lo que Cable Mágico ofrece como producto completo por unos 44 dólares es el paquete FlexPlatinum con Mundo Digital de DirecTV, que cuesta unos 50 dólares. Claro está, no hay fútbol local, las simplezas de Plus TV o la no muy convincente programación de Canal N; aumentan algunos canales de cine, se recupera el simpático Canal A, se tiene TeleSur, varios canales que probablemente vengan con el paquete ampliado de Cable Mágico, y acceso a canales de fútbol europeo. También es posible apostar a menos, con los paquetes básicos.

El que no compite es Telmex TV, el sucesor del modesto Cable Express. Ni cubre todo Lima, ni ofrece una parrilla comparable. Es significativamente más barato, pudiendo costar unos 54 soles mensuales si se paga por adelantado el año entero, e incluso menos si se incluyen los tríos (pero no entremos ahí por ahora, muy enredado).

Personalmente, la idea de llenar mi casa de equipos no me hacer feliz, sobre todo si son equipos que no me pertenecen y a los que no les puedo hacer nada. Me gusta la simplicidad de conectar un cable coaxial a mi televisor y ya: ahora Cable Mágico quiere que busque un sitio para poner un aparatito más, que tenga otro control remoto, que me enrede de nuevo con más cables. Ciertamente, para Cable Mágico hacernos pasar por un decodificador significa más control: más posibilidades de controlar si grabamos o no contenidos (basta una señal complementaria para hacer imposible de grabar un programa en un DVD, por ejemplo), más posibilidades de atosigarnos con servicios que no nos interesan.

Complicado decidirse. Canales que veo seguido, como BBC World y Film&Arts, están claramente puesto en el lado caro, con la obligación del decodificador; la BBC me costaría un extra mínimo de 5 dólares en DirecTV; no tener estos paquetes especiales sería sacrificar HBO y Cinemax, cosa que puede ser odiosa, a pesar que desde que terminaron los Soprano, ya no veo tanto HBO. Telmex TV implicaría dejar la BBC, y no sé si tiene cobertura en mi barrio. Me esperan semanas de análisis e incertidumbre, negociación y finalmente, una decisión que sé no me dejará completamente contento.

Cable Mágico, en cambio, espera que el grueso de su clientela no se haga bolas y atraque no más. Me permito recomendarles considerar las opciones...

2 comentarios:

AstridT dijo...

Pues el cable magico como lo llama, o como yo lo veo(Directv) ofrece una señal de optima calidad, costosa pero vale la pena...

Benjamin dijo...

y se puede saber donde #gan encuentro información de ese decodificador que ofrece cable magico?