La virtualidad real: el tejido de la vida digital
Miércoles 09 de abril / 7 p.m. A cargo de Eduardo Villanueva, en el Centro Fundación Telefónica, Av. Arequipa 1155.
La experiencia cotidiana de millones de personas en el mundo entera está marcada por la utilización de dispositivos, redes y servicios digitales. Este tejido digital, llamado ciberespacio gracias a William Gibson, aparente ser el mismo en todo el mundo, tener la misma estructura y los mismos patrones de uso.
Sin embargo, tras las formas digitales aparecen las prácticas sociales que existen en cada versión local del ciberespacio, o si se quiere, en cada una de sus provincias. Partiendo del concepto castelliano de virtualidad real, la exploración nos llevará desde las múltiples manifestaciones provinciales hasta las realidad globales, ofreciéndonos una perspectiva de continuidad en la diversidad y de autonomía en la clara tendencia hacia la unicidad global.
Soy Eduardo Villanueva Mansilla, y este blog contiene temas de interés profesional y personal, y lo uso para hablar sobre tecnología de la información, medios masivos y nuevos medios de comunicación, cultura y sociedad, y otras cosas que se me pasan por la cabeza.
martes, 8 de abril de 2008
El caso RBC/MDC: regulando el rol del estado en los medios privados
Bien documentado, tanto por José Alejandro Godoy como por Marco Sifuentes, está el controversial caso de la publicidad del ministerio del interior en RBC. Aparecen a partir de esto al menos tres grandes líneas de reflexión:
Si aceptamos este punto de partida, la única lógica para escoger un medio en el cual colocar avisaje es el rating, porque garantizar llegar a la mayor cantidad del público objetivo. Esto es lo que pide la ley: una racionalidad de públicos tras la elección de un radiodifusor. Habría también que considerar si realmente la publicidad televisiva o impresa sirve tanto como otras estrategias de comunicación, aunque no creo que hayan posibilidades de análisis muy sofisticado sobre comunicación en las condiciones actuales del Estado peruano.
Bajo esta óptica, la publicidad del Ministerio del Interior motivo de la discordia es un absurdo y no pasa la más mínima evaluación de pertinencia. Es un simple ejercicio de imagen institucional que intenta mostrar al ministro Gorgory en la mejor luz posible. Considerando que los peruanos no tenemos por qué pagarle la terapia de autoestima, lo de colocar la publicidad en RBC es la cereza en la torta, no el problema principal.
Ojalá fuese esta la ocasión para enviar al señor Alva Castro de regreso al congreso. Sé que es otro sueño de opio, pero bueno, quién sabe. Finalmente, vivimos en el paraíso, así que quizá algún día haya un milagro.
- La blogósfera local ha logrado un pequeño gol. Digo pequeño porque no podemos saber todavía qué tan decisivo es, pero igual, el rebote de la investigación de José Alejandro en medios es un gol; la falta de respeto de la Primera es también una señal del éxito pero más todavía de lo que falta por recorrer, porque es obvio que han sentido que no tienen la más mínima obligación de citar la fuente.
- La chatura moral de Alva Castro impacta aunque no sorprenda. En su desesperado intento de sobrevivir políticamente, está haciendo todo lo que su presidente ha dicho que no haría: usar el dinero de todos los peruanos en frivolidades, en este caso, en tratar de quedar bien. Lamentable.
- El estado sigue teniendo un arma poderosa en la publicidad, pero más todavía en la falta de energía en hacer cumplir la ley. El congreso, que finalmente tiene potencialmente mayoría opositora, debería haber por lo menos armado un escándalo sobre la decisión de contratar a dedo la publicidad ignorando disposiciones existentes; la opinión pública, o por lo menos los medios, debería exigir el retiro efectivo de esa publicidad por irrelevante y contraproducente. Ya sé que tendríamos que ser enormemente ilusos para esperar semejante comportamiento de los otorongos y los mermeleros, pero igual, no todos son así ni en el congreso ni en los medios.
Si aceptamos este punto de partida, la única lógica para escoger un medio en el cual colocar avisaje es el rating, porque garantizar llegar a la mayor cantidad del público objetivo. Esto es lo que pide la ley: una racionalidad de públicos tras la elección de un radiodifusor. Habría también que considerar si realmente la publicidad televisiva o impresa sirve tanto como otras estrategias de comunicación, aunque no creo que hayan posibilidades de análisis muy sofisticado sobre comunicación en las condiciones actuales del Estado peruano.
Bajo esta óptica, la publicidad del Ministerio del Interior motivo de la discordia es un absurdo y no pasa la más mínima evaluación de pertinencia. Es un simple ejercicio de imagen institucional que intenta mostrar al ministro Gorgory en la mejor luz posible. Considerando que los peruanos no tenemos por qué pagarle la terapia de autoestima, lo de colocar la publicidad en RBC es la cereza en la torta, no el problema principal.
Ojalá fuese esta la ocasión para enviar al señor Alva Castro de regreso al congreso. Sé que es otro sueño de opio, pero bueno, quién sabe. Finalmente, vivimos en el paraíso, así que quizá algún día haya un milagro.
lunes, 7 de abril de 2008
Alabanzas de la comida peruana
Algo más ligero, por así decirlo, para comenzar la semana: el Observer, la versión dominical del Guardian, ha publicado una deliciosa crónica en alabanza de la comida peruana. Vale leerla completa, pero dos observaciones merecen traducción inmediata:
Machu Picchu may be one of the new Seven Wonders of the World, but it is really just a four-day schlepp up a big hill to watch the sunrise over a pile of rubble. The real reason to visit Peru is the food.
(Macchu Picchu será una de las nuevas Siete Maravillas del Mundo, pero no es más que una arrastrada de cuatro días hasta una colina para ver el amanecer sobre un montón de escombros. La verdadera razón para visitar el Perú es la comida)
Podrán decir que ya lo sabemos, pero igual es interesante escucharlo con tanto énfasis. Considerando que el periodista no fue al Norte del país, digamos que le faltó la tercera gran pata de la mesa (comida criolla, comida andina así en general, y comida norteña). Tampoco fue a la selva pero la comida de allá no es tan interesante como el resto del país.
Para terminar, una pregunta que tiene eco permanente en Gastón Acurio: "How can it be possible, with such amazing and diverse foods on offer in this country, that every high street in the world does not have a Peruvian restaurant alongside the Indian, Italian and Chinese ones?" (¿cómo es posible, que con tal asombrosa y diversa oferta de comida en este páis, no haya un restaurant peruano al lado de los restaurantes indios, chinos e italianos de cada calle comercial del mundo?).
Machu Picchu may be one of the new Seven Wonders of the World, but it is really just a four-day schlepp up a big hill to watch the sunrise over a pile of rubble. The real reason to visit Peru is the food.
(Macchu Picchu será una de las nuevas Siete Maravillas del Mundo, pero no es más que una arrastrada de cuatro días hasta una colina para ver el amanecer sobre un montón de escombros. La verdadera razón para visitar el Perú es la comida)
Podrán decir que ya lo sabemos, pero igual es interesante escucharlo con tanto énfasis. Considerando que el periodista no fue al Norte del país, digamos que le faltó la tercera gran pata de la mesa (comida criolla, comida andina así en general, y comida norteña). Tampoco fue a la selva pero la comida de allá no es tan interesante como el resto del país.
Para terminar, una pregunta que tiene eco permanente en Gastón Acurio: "How can it be possible, with such amazing and diverse foods on offer in this country, that every high street in the world does not have a Peruvian restaurant alongside the Indian, Italian and Chinese ones?" (¿cómo es posible, que con tal asombrosa y diversa oferta de comida en este páis, no haya un restaurant peruano al lado de los restaurantes indios, chinos e italianos de cada calle comercial del mundo?).
domingo, 6 de abril de 2008
Pronósticos sobre el pasado: a dónde llevar la televisión del estado
El desmadre de TV Perú comenzó con el cambio de nombre y nueva imagen que propulsó una anterior directiva aprista, que mejor no mencionamos por nombre. Hasta ahí, la ilusión creada por los seis años de manejo aceptable que permitieron las administraciones Paniagua y Toledo hacía que se pensara en televisión pública, no en un canal del gobierno.
Así fue siempre, por lo demás. Salvo en el final del gobierno de Morales Bermúdez, cuando los tres canales de televisión eran del Estado, Canal Siete, RTP en esas épocas, no ha tenido importancia real. Los que vimos la llegada del hombre a la luna recordamos a Gerardo Manuel pasando videoclips en Disco Club y eso era en canal siete, donde en la mejor tradición de recuperar los grandes éxitos de la radiodifusión del lejano oriente, alguna vez el programa más visto fue Ultrasiete.
Si bien el gobierno Toledo fue esencialmente racional con IRTP / Canal 7, permitiendo que produjera o emitiera programas inteligentes y un noticiero pasable, cometió dos grandes errores: mantener cierto nivel de presión político/partidaria, con programas impresentables dedicados a alabar a ya-saben-quien; y no formalizar el estatus de radiodifusora pública. Sin un marco legal que blinde las buenas prácticas de Eduardo Bruce, el Apra se vio completamente libre para volver a lo de siempre.
Lo que vemos hoy es lo mismo que mencioné el 2006 en este artículo. Despedir a Giacosa, transmitir actividades del partido aprista, mostrar cada acto presidencial como si fuera realmente importante, reciclar periodistas sin mucha credibilidad, transmitir matrimonios. Simplemente variantes sobre la misma idea: la televisión del estado es la chacra del gobernante, una prebenda que sirve de extensión del ego de algunos y de caja de resonancia de otros.
La televisión digital, bajo esta óptica, no será más que lo mismo pero con mejor resolución. Si la razón por la que se actúa con tanta mediocridad reside en la mezcla de temor de los otros medios y de falta de vocación democrática real, tenemos un escenario perfecto: el canal del estado sirve para sobrecompensar a los radiodifusores privados, en caso que no se logre que se "echen" por completo; sirve para que algunos tengan trabajo pero no para que ejerzan creatividad o imaginación; sirve para acariciar la autoestima del presidente; sirve para menospreciar al público, al que se lo imagina basto, chato intelectual y ávido de banalidades.
¿Para qué no sirve? Para desarrollar un diálogo más amplio e inteligente sobre el Perú, más allá de coloquios y monólogos de intelectuales que resultan de interés mínimo para la población en general. Para promover una conversación ágil y variada sobre los desafíos de mediano y largo plazo. Para re-imaginar nuestro pasado y encontrarnos con nuestro presente, con programas que no tienen que ser caros ni complicados pero que pueden ser atractivos y estimulantes. Reportaje al Perú y Presencia Cultural, ambos buenos ejemplos de lo que puede pasar cuando se da libertad a gente inteligente para hacer televisión.
No imagino a este gobierno atreviéndose a nada que no sea darle a sus intelectuales un rato de pantalla. Sí me imagino que la combinación de mezquindad, temor y vocación de aprovechamiento lleve a que el marco legal de la futura televisión digital sea una reproducción de la mediocridad televisiva actual: los actuales recibiendo garantías de seguir medrando de sus puestas de mano hace cincuenta o cuarenta o veinticinco años. No habrá espacio para los nuevos. A country for old men...
Así fue siempre, por lo demás. Salvo en el final del gobierno de Morales Bermúdez, cuando los tres canales de televisión eran del Estado, Canal Siete, RTP en esas épocas, no ha tenido importancia real. Los que vimos la llegada del hombre a la luna recordamos a Gerardo Manuel pasando videoclips en Disco Club y eso era en canal siete, donde en la mejor tradición de recuperar los grandes éxitos de la radiodifusión del lejano oriente, alguna vez el programa más visto fue Ultrasiete.
Si bien el gobierno Toledo fue esencialmente racional con IRTP / Canal 7, permitiendo que produjera o emitiera programas inteligentes y un noticiero pasable, cometió dos grandes errores: mantener cierto nivel de presión político/partidaria, con programas impresentables dedicados a alabar a ya-saben-quien; y no formalizar el estatus de radiodifusora pública. Sin un marco legal que blinde las buenas prácticas de Eduardo Bruce, el Apra se vio completamente libre para volver a lo de siempre.
Lo que vemos hoy es lo mismo que mencioné el 2006 en este artículo. Despedir a Giacosa, transmitir actividades del partido aprista, mostrar cada acto presidencial como si fuera realmente importante, reciclar periodistas sin mucha credibilidad, transmitir matrimonios. Simplemente variantes sobre la misma idea: la televisión del estado es la chacra del gobernante, una prebenda que sirve de extensión del ego de algunos y de caja de resonancia de otros.
La televisión digital, bajo esta óptica, no será más que lo mismo pero con mejor resolución. Si la razón por la que se actúa con tanta mediocridad reside en la mezcla de temor de los otros medios y de falta de vocación democrática real, tenemos un escenario perfecto: el canal del estado sirve para sobrecompensar a los radiodifusores privados, en caso que no se logre que se "echen" por completo; sirve para que algunos tengan trabajo pero no para que ejerzan creatividad o imaginación; sirve para acariciar la autoestima del presidente; sirve para menospreciar al público, al que se lo imagina basto, chato intelectual y ávido de banalidades.
¿Para qué no sirve? Para desarrollar un diálogo más amplio e inteligente sobre el Perú, más allá de coloquios y monólogos de intelectuales que resultan de interés mínimo para la población en general. Para promover una conversación ágil y variada sobre los desafíos de mediano y largo plazo. Para re-imaginar nuestro pasado y encontrarnos con nuestro presente, con programas que no tienen que ser caros ni complicados pero que pueden ser atractivos y estimulantes. Reportaje al Perú y Presencia Cultural, ambos buenos ejemplos de lo que puede pasar cuando se da libertad a gente inteligente para hacer televisión.
No imagino a este gobierno atreviéndose a nada que no sea darle a sus intelectuales un rato de pantalla. Sí me imagino que la combinación de mezquindad, temor y vocación de aprovechamiento lleve a que el marco legal de la futura televisión digital sea una reproducción de la mediocridad televisiva actual: los actuales recibiendo garantías de seguir medrando de sus puestas de mano hace cincuenta o cuarenta o veinticinco años. No habrá espacio para los nuevos. A country for old men...
sábado, 5 de abril de 2008
De TV Perú a E! Perú: ¿qué tiene que hacer la boda de Juan Diego Flórez en el canal del estado?
No creo que el tenor no merezca ser tratado como una celebridad. Pero de ahí a que TV Perú, el popular canal 7, el primer canal de televisión del Perú que llega a más sitios que los canales privados, convierta su boda en un evento must-see, ya es mucho. La transmisión en directo desde la Catedral de Lima de la boda del señor Flórez, el sábado 5 de abril por la tarde, es un despropósito: no cumple ningún otro objetivo que obtener rating, y no sirve para nada más que para asociar al presidente de la república con un acontecimiento privado. Si esos son los criterios de manejo de la radiodifusora estatal, queda claro que como en muchos otros ámbitos, el Apra no tiene ideas sino malas costumbres.
Por lo visto, ese árbitro del gusto nacional, el señor Carlos Manrique, ha decidido que a los peruanos, que no estamos interesados en el juicio de Fujimori, sí lo estamos en el matrimonio del año o de la década: la misma interpretación que hace que el prime-time del único canal que representa a los peruanos, no a intereses de particulares, esté tomado por una telenovela coreana.
Por lo visto, ese árbitro del gusto nacional, el señor Carlos Manrique, ha decidido que a los peruanos, que no estamos interesados en el juicio de Fujimori, sí lo estamos en el matrimonio del año o de la década: la misma interpretación que hace que el prime-time del único canal que representa a los peruanos, no a intereses de particulares, esté tomado por una telenovela coreana.
viernes, 4 de abril de 2008
Estándares informáticos y corrupción: OOXML ha sido aprobado
Como dije hace un buen tiempo, la batalla por el estándar OOXML es dura y parece inclinarse hacia Microsoft por razones poco santas. Puede sonar a una marcianada, pero lo cierto es que el esfuerzo de Microsoft para lograr que su versión de documentos abiertos, que compite con el ODF, aceptado y promovido este por la comunidad de software abierto, sea consagrado como estándar oficial.
Pues lo ha logrado, aunque con un manto de por lo menos juego algo sucio como lo muestra la recopilación hecha por un grupo de activistas. Está en juego mucho: con el OOXML, Microsoft puede seguir controlando el mercado de ventas a gobiernos y entidades públicas, que finalmente es enorme, porque en muchos países hay mandatos formales para los gobiernos solo utilicen software que cumpla con estándares oficiales de la ISO, para garantizar interoperabilidad.
Nuestro país ha votado a favor del estándar sin ningún comentario. Completamente a favor...
Pues lo ha logrado, aunque con un manto de por lo menos juego algo sucio como lo muestra la recopilación hecha por un grupo de activistas. Está en juego mucho: con el OOXML, Microsoft puede seguir controlando el mercado de ventas a gobiernos y entidades públicas, que finalmente es enorme, porque en muchos países hay mandatos formales para los gobiernos solo utilicen software que cumpla con estándares oficiales de la ISO, para garantizar interoperabilidad.
Nuestro país ha votado a favor del estándar sin ningún comentario. Completamente a favor...
miércoles, 2 de abril de 2008
Redes sociales / Software exhibicionista: algunos patrones en el Reino Unido
La Ofcom, el regulador de las comunicaciones del Reino Unido, ha publicado un interesante informe sobre las redes sociales, donde define cinco tipos de usuarios de estas redes: los socializadores alfa (people who use sites in intense short bursts to flirt, meet new people, and be entertained) los que buscan atención (people who crave attention and comments from others, often by posting photos and customising their profiles), los seguidores (people who join sites to keep up with what their peers are doing), los fieles (people who typically use social networking sites to rekindle old friendships, often from school or university) y los funcionales (people who tend to be single-minded in using sites for a particular purpose). También los que no usan nada, claro está. Merece una mirada, al informe completo o siquiera al PDF con figuritas que explica todo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)